blog fsestructuras

Fernando Sarría, la F y la S de FSE

6 marzo 2013

Permítannos acercar un poco a Fernando Sarría Pueyo, el fundador de FSESTRUCTURAS

http://www.fsestructuras.com/blog/wp-includes/js/tinymce/plugins/wordpress/img/trans.gif

Fernando Sarría Pueyo nació en Pamplona (España) en 1969. Él cuenta que ese año sucedieron otros dos acontecimientos muy importantes para su vida: el hombre llegó a la luna, con lo que se demostró que los límites terrestres eran franqueables, y sobre todo, los militares americanos inventaron un sistema de comunicación que cambiaría el mundo: Internet.

Su infancia y adolescencia las pasó en Logroño, estudiando en los Jesuitas y disfrutando del tiempo libre en la Hípica. Los veranos regresaba a la ciudad de sus padres donde había nacido y de la que su abuelo fue alcalde y un gran abogado. Recuerda los casi tres meses de verano que pasaba en casa de la abuela, un enorme piso del Ensanche desde el que salía todas las mañanas a pasar el día al Tenis para volver por la noche. Y recuerda lo duro que se le hacía el retorno al colegio. Hasta tal punto que la última semana de agosto la pasaba lamentando su inesquivo futuro.

Volvió a Pamplona a estudiar Arquitectura. Su familia eran hombres y mujeres de leyes o de medicina, pero él salió arquitecto, aunque fue más una elección que le alejaba de la posibilidad muy real de convertirse en un programador sin otra compañía que los ordenadores, los sistemas y los bites. Destacó en geometría llegando a soluciones que no se adivinaban enunciadas. Siempre le había pasado esto: el resultado era el correcto pero el camino para llegar a él lo inventaba, lo mejoraba, lo simplificaba. En una ocasión se presentó en el aula a hacer un examen con una software programado y sus cachivaches (¡un ordenador en los años 90 era todo menos portátil!). Lo difícil no era el examen, el reto era lograr que el profesor aceptara el sistema: nunca más tuvo que hacer un examen con este profesor, lo fichó como ayudante.

Cuenta Fernando Sarría en su linkedin que le costó terminar la carrera. Faltaba a clase mientras lograba, junto a dos socios, la primera conexión Internet Pamplona-Estados Unidos emulando su película favorita:  “War games” o “Juegos de guerra“.También cuenta que logrado el título y superado el perpetuo ‘Fin de carrera’, finalmente fundó la ingeniería FSESTRUCTURAS. Los primeros meses de aquella aventura la financió su pareja, hoy esposa, compañera y madre de sus dos M&M.

De aquello han transcurrido 10 años. Es fácil saber la cifra, ya que su primer hijo nació cuando su empresa se reveló como otra criatura que iba a acompañarle en la vida. Le requeriría mimo, cuidado y fe. En la memoria queda la pequeña oficina en un primer piso. Los primeros encargos, los primeros clientes. El arquitecto Tomás Muñoz, el encargo de la Cárcel de Pamplona por parte de TYM, viviendas cada días más grandes, más complejas. Las palabras amables de Maite Apezteguía. TBA.  La relación con Viguetas, la felicidad de conocer a Toyo Ito, tantos y tantos clientes, con proyectos complejos, con proyectos incómodos, con proyectos estimulantes. Las conversaciones largas y siempre inacabadas sobre todo y casi todo con Javier Portillo, elegancia, experiencia y sabiduría. El Reyno de Navarra Arena… ¡el Arena! Y Javier y Sergio. Y Roberto e Iñaki. ¡Ah! Y trío de la Uni: su director de tesis y amigo, el arquitecto matemático doctor Faus, y sus colegas Pedro y Lázaro.

En esta década Fernando ha ido sumando canas hasta tener más blanco que gris su pelo que corta una vez al año. Acumula camisetas blancas. Siempre el mismo modelo. En su primer viaje a México consiguió recuperar los Levis 501 de algodón sin licra que ya no se distribuyen en España. Compró tres, y como con las camisetas blancas, unos suceden a los otros.

Fernando Sarría ha sido espeleobuceador, escalador y esquiador. Concienzudo, seguro y entusiasta. Es el autor de las habitaciones de sus hijos. La de la niña es su favorita, con su pizarra enorme, sus escaleras de acero y su espacio escondido. Todavía tiene que cumplir la promesa de reconstruir la mesa que el arquitecto Sáenz de Oiza recuperó para el museo de su amigo Julio Oteiza. Es una promesa.

De nuevo le leemos en Linkedin en clave de programador asegurar que “los sistemas más sofisticados son aquéllos en los que participan las personas, y ahora toda esta cuestión adquiere para mí una nueva dimensión al gestionar un equipo de trabajo repartido en dos países, en dos continentes. España y México, Europa y América”. El equipo es su referente y su fortaleza, de ahí el esfuerzo de entender las suma de las personas como una matriz. Cree en ello. Cuando Ana Juaristi entró por la puerta de FS para implementar el Open ERP, Fernando supo que había encontrado a una aliada. Cuando José María Lorda hizo lo propio para conseguir la ISO, también hicieron equipo y sumaron fuerzas. Cuando se encontró con México supo que este iba a ser el país.

Hoy Fernando vive en México y quiere “lograr aunar lo bueno de cada uno de los dos mercados. El humanismo europeo y la frescura del americano, donde todo es posible”.

Dice que si lo consigue, “¡escribiré un libro!”

Cuando lo consiga esperamos recibir invitación para la fiesta.